¿Cómo reaprender el arte de descansar?

Una vez que estar ocupado se puso de moda, el descanso se ha convertido en algo que muchas veces olvidamos. Muchos de nosotros confundimos el concepto de descansar con echarse al sofá, mirar el Facebook con los teléfonos en nuestras caras, o ver el próximo episodio de nuestra serie favorita en Netflix.

Pero eso no es lo que significa descansar. Esta palabra tiene menos que ver con la posición de nuestro cuerpo que con el estado de nuestro espíritu. La esencia del descanso está en tener un momento en el que uno está presente consigo mismo; es en ese momento cuando realmente te encuentras contigo. Escuchas tus emociones, piensas en tus objetivos y sueños.

No es fácil. ¿Por qué? Existen dos motivos habituales.

  1. Estar ocupado es una manera de escapar de ti mismo

Tal vez elijas estar ocupado porque eso te da un sentimiento de importancia. La ocupación está frecuentemente asociada al prestigio; el descanso no. Tal vez vez tengas miedo de escucharte, de ver lo que hay en tu interior. Huir del descanso podría ser una manera de huir de ti mismo.

  1. No sabes poner límites

Quizás no tengas tiempo de quedarte solo porque permites que otros planeen tu tiempo. Bárbara, una ex-compañera de trabajo, no rehusaba ayudar cuando los amigos la necesitaban. Siempre estaba dispuesta a ayudar, a escuchar y a hacer algo por los demás. Como resultado, cuando finalmente estaba sola, estaba tan cansada que se dormía inmediatamente. Si deseas empezar a descansar, necesitas definir una hora que sólo te pertenezca a ti.

El descanso es un momento de reflexión, lo que no significa que tengas que sentarte y no hacer nada. Algunas personas se relajan yendo en bicicleta, nadando o pasando un tiempo conversando con amigos. El efecto debe ser: mayor alegría, un sentimiento de descanso y relax, y tener más fuerza y ganas de vivir.

Descansar y recrearse son dos cosas diferentes

Solo cuando tu cuerpo y tu mente están descansados es cuando puedes realmente aprovechar la vida y disfrutar. Recrearse es diferente a descansar; es el momento en que haces cosas que te dan alegría. Cuando estás bien descansado, más cosas te hacen feliz. Incluso las pequeñas cosas. Pero, por encima de todo, si estás presente contigo mismo durante el descanso, sabrás cuál será el mejor entretenimiento para ti en ese momento específico.

Al contrario, cuando estás cansado, hasta las actividades que antes te alegraban ahora dejan de atraerte. Tu cuerpo y tu mente necesitan incentivos cada vez más fuertes para sentir algo. A veces eliges actividades que realmente no te hacen sentir feliz, como comer cuando ya estás saciado. Así no estás descansando, no estás contigo mismo, y no sabes qué es lo que te dará más alegría en ese momento.

¡Empieza hoy!

Para muchos de nosotros, descansar es algo que necesitamos reaprender. Da hoy el primer paso y marca un horario em tu calendario (pueden ser solo 30 minutos) solo para descansar. Cuando llegue la hora, intenta escucharte. No te preocupes si parece raro al principio. Quizás sea algo nuevo para ti, y necesitas acostumbrarte. Cuando la incomodidad inicial pase, empieza a hacerte preguntas diferentes, como:

¿Qué me hace feliz?

¿Qué cosa ilusionante haré mañana?

¿Cuáles son mis sueños?

Si alguien me pregunta sobre lo que más me importa, ¿qué respondo?

Escúchate a ti mismo, las respuestas pueden sorprenderte.

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