Mary Shelley: Una ocasión perdida para hacer justicia a Frankenstein

La película de Haifaa Al-Mansour prefiere escarbar en lo fácil y regodearse en la historia de amor de la autora de Frankenstein en vez de hacerse las verdaderas preguntas y hablar de las auténticas cuestiones a las que incita la novela, Dios y la moral

La novela Frankenstein o el moderno Prometeo se publicó en 1818 y la escribió una mujer, Mary Wollstonecraft Shelley cuando tan solo tenía poco más de veinte años. Todavía muchos biógrafos e historiadores se preguntan qué diantres pasaba por la mente de la joven Mary Wollstonecraft para que de su ingenua cabeza brotara una historia como la de Frankenstein.

Mary Shelley, la película de Haifaa Al-Mansour, por cierto, la primera directora de cine oficial en Arabia Saudí, trata de proporcionar algo de luz a esta cuestión. ¿Qué pululaba por la cabeza de Shelley para contar la historia de un médico loco que quería crear vida a partir de cadáveres?

La historia de Frankenstein siempre ha estado muy ligada al concepto de Dios, e incluso a la implicación moral que la existencia de Dios exige. La novela de Shelley proponía un relato moral sobre los peligros de jugar a ser Dios y la implícita condena a fracasar cada vez que el hombre mete la mano donde no debe.

Frankenstein nos decía que hay cosas con las que el hombre no debería jugar porque no tiene la capacidad ni el poder natural de utilizarlas. Por esta razón Frankenstein se subtitula el moderno Prometeo, porque el mito de Prometeo hablaba precisamente de esto, de ofrecer a los seres humanos el conocimiento divino de los dioses.

Pues bien, Mary Shelley no habla de nada de esto. Lo digo para que nadie se acerque a ella pensando que va a descubrir algo nueva sobre su inmortal obra. Al contrario, el film de Al-Mansour propone algo bien distinto que no digo yo que sea mala idea, solo que no llega a cuajar. En Mary Shelley se habla de Dios, del ateísmo y de la monstruosidad, pero todo resulta tan efímero y superficial que es evidente que la película no quiere ahondar en la cuestión.

Lo que le preocupa al film de Al-Mansour es la historia de amor entre Mary Wollstonecraft y el poeta Percy Shelley que según parece, le inspiró la idea de Frankenstein. Sin embargo, la historia del moderno Prometeo es mucho más compleja que lo que deja entrever Mary Shelley, que se queda en aburrida e intrascendente aproximación a la persona que creó el mito de Frankenstein.

De hecho, la impresión que queda, una vez vista la película es que Al-Mansour quiso confeccionar una película tan realista y veraz que al final la pasión se le resbaló entre los dedos. Es por esto que lo que queda tras haber visto Mary Shelley, es un romance como otro cualquiera. Tiene sus apuntes curiosos si uno conoce un poco la biografía de Shelley (su madre fue una activista feminista absolutamente revolucionaria para la época) pero en conjunto es una película a todas luces insuficiente. Ni propone nada nuevo desde lo moral ni desde lo intelectual.

Una pena, sobre todo siendo, como es, el 200 aniversario de la publicación de Frankenstein o el moderno Prometeo. Por cierto, si no la han leído, háganlo ahora!

Ficha Técnica

Título original: Mary Shelley (2017)

País: Estados Unidos

Dirección: Haifaa Al-Mansour

Guion: Emma Jensen, Haifaa Al-Mansour

Fotografía: David Ungaro

Reparto: Elle Fanning, Douglas Booth, Bel Powley, Maisie Williams, Joanne Froggatt,Tom Sturridge, Stephen Dillane, Ben Hardy, Ciara Charteris, Hugh O’Conor,Dean Gregory, Gilbert Johnston, Jack Hickey, Sarah Lamesch, Michael Cloke

Productora: Gidden Media / HanWay Films / Parallel Films / Head Gear Films / Juliette Film

Let's block ads! (Why?)

07:16
Etiquetas:
Reacciones:

Publicar un comentario

[facebook][blogger][disqus]

Diocesis de Celaya

Forma de Contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Con tecnología de Blogger.
Javascript DesactivadoPor favor, active Javascript para ver todos los Widgets