octubre 2014
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06:59

Quien se ocupa sólo de la ley y olvida la justicia, quien deja de lado el amor en nombre de la norma "no es un modelo, sino un hipócrita". "La cercanía de Jesús es justamente la prueba que nosotros vamos en el verdadero camino". Lo dijo en la mañana del viernes 31 de octubre el Papa Francisco, durante la homilía en la casa Santa Marta.

Francisco propuso el recorrido inverso: "partir del amor para llegar a la ley", y así podemos llamarnos realmente cristianos.




Francisco, refiere la Radio Vaticana, comenta el Evangelio del día en el cual Jesús pregunta a los fariseos, si es lícito curar o no en día sábado. "Pero ellos no responden. Entonces, Él toma de la mano a un enfermo y lo cura. Los fariseos puestos frente a la verdad, callaban pero luego hablaban por detrás... y trataban de hacerlo caer".




Por su parte, el Mesías reprocha a esta gente que "estaba tan atada a la ley, que habían olvidado la justicia" y negaban hasta la ayuda a los padres ancianos con la excusa que habían dado todo al Templo.




Pero, ¿quién es más importante, se pregunta el Papa, "el cuarto mandamiento o el Templo?".




Es justamente el modo equivocado de concebir una vista justa. "El camino de vivir aferrados a la ley alejaba a estas personas del amor y de la justicia. Se ocupaban de la ley, dejando de lado el amor. Eran modelos. Y Jesús para esta gente encuentra sólo una palabra: hipócritas. Por una parte, va por todo el mundo buscando prosélitos: ustedes busquen. ¿Y después? Cierran la puerta. Hombres cerrados, hombres tan aferrados a la ley, a la letra de la ley, no a la ley, pues la ley es amor; sino a la letra de la ley, que siempre cerraban las puertas de la esperanza, del amor, de la salvación... Hombres que solamente sabían cerrar".




"El camino debe ser fiel a la ley, sin dejar de lado la justicia, sin dejar de lado el amor- explica en vez el pontífice- es el camino inverso: del amor a la integridad; del amor al discernimiento; del amor a la ley. Este es el camino que nos enseña Jesús, totalmente opuesto a la de los doctores de la ley. Este es el camino del amor a la justicia, que lleva a Dios. En cambio, el otro camino, el de estar aferrados sólo a la ley, a la letra de la ley, lleva a la cerrazón, lleva al egoísmo".




Jesús, retoma Francisco, "se acerca: la cercanía es justamente la prueba que nosotros vamos por el verdadero camino. Porque es el camino que eligió Dios para salvarnos: la cercanía. Se acercó a nosotros, se hizo hombre. La carne: la carne de Dios es el signo; la carne de Dios es el signo de la verdadera justicia: Dios se hizo hombre como uno de nosotros, y nosotros tenemos que hacernos como los otros, como loe necesitados, como aquellos que tienen necesidad de nuestra ayuda".




"La carne de Jesús- concluye el Papa- es el puente que nos acerca a Dios... no es la letra de la ley: ¡No!. En la carne de Cristo, la ley tiene el pleno cumplimiento y es una carne que sabe sufrir, que dio su vida por nosotros. Que esos ejemplos, este ejemplo de cercanía de Jesús, del amor a la plenitud de la ley nos ayude a jamás resbalar hacia la hipocresía: jamás. Es tan feo, un cristiano hipócrita. ¡Pero tan feo! ¡Que el Señor nos salve de esto!"







06:23

Un severo llamado a la comunidad internacional para que ponga fin al comercio de armas que alimenta la guerra y un llamamiento a la conciencia de los cristianos, a fin de que traten de resistir a la idea, aunque comprensible, de escapar de su tierra.

Estos son los mensajes que los obispos católicos de Siria han querido lanzar al mundo y a los fieles, en un comunicado emitido al final de su Asamblea de otoño.




En la reunión que se celebró en Damasco, el martes 28 y el miércoles 29 de octubre contó con la presencia del Patriarca de Antioquía de los greco-melquitas, Grégoire III, y de 11 obispos católicos de 6 ritos diferentes, junto con el Nuncio apostólico Mario Zenari y Mons. Giovanni Pietro Dal Toso, Secretario del Consejo Pontificio Cor Unum.




“La presencia de Mons. Dal Toso, que ha venido desde Roma para reunirse con nosotros, nos ha hecho mucho bien” refiere a la Agencia Fides el obispo Georges Abou Khazen OFM, Vicario apostólico de Aleppo para los católicos de rito latino.




“En el encuentro – añade el obispo Abou Khazen – cada uno de los participantes ha presentado el cuadro de la situación y de los problemas de la propia diócesis. Para todos lo más importante que hay que hacer es estar cerca de nuestros fieles, alentarlos, consolarlos".




"Caminamos en una oscuridad donde no se ve una salida, y sólo Cristo puede dar esperanza a los corazones. Los poderes del mundo deben saber que no ayudan a la paz si continúan enviando armas aquí".




"Por otro lado, invitamos a todos a no huir, a no abandonar su tierra. Pero esto es un llamamiento a las conciencias. Como pastores vemos bien lo que nuestras pobre gente está sufriendo. Y no se puede obligar a nadie a permanecer en esta situación en la que no hay trabajo, aumento la miseria día a día e incluso la propia vida y la de los seres queridos está siempre en peligro”







11:53



Para todos aquellos que hayan seguido el reciente Sínodo extraordinario sobre la familia a través de la prensa generalista, el cardenal Burke es una especie de ogro, un retrógrado intransigente y carente de misericordia, ávido de fastidiar a homosexuales y divorciados.




La realidad es muy distinta. Al menos eso es lo que se adivina a partir del testimonio de Eric Hess, quien ha publicado un artículo, Coming out of Sodom, en el que hace referencia a su trato con el entonces obispo Burke.




Hess explica de este modo su experiencia:




“De 1990 a 1994 fui a misa de vez en cuando. En 1995, le dije a mi "compañero" que no ya podía ir más porque estaba muy enfadado con la Iglesia. Metí en una caja todos mis crucifijos y Biblias y los dejé en la oficina del obispo de La Crosse, Wisconsin, con una carta renunciando a la fe católica.




Para mi sorpresa, el obispo Raymond Burke respondió con una amable carta expresando su tristeza . Me decía que respetaría mi decisión y que la notificaría a la parroquia donde había sido bautizado. Muy educadamente, el obispo Burke me decía que rezaría por y que esperaba el momento futuro en el que me reconciliase con la Iglesia .




Como uno de los más abiertos activistas "gay" de Wisconsin, pensé: "¡Qué arrogancia!". Entonces le contesté al obispo Burke con una carta acusándole de acoso. Le dije que sus cartas no eran bienvenidas y le pregunté cómo podía atreverse a escribirme.




Mis esfuerzos no lograron desalentarle. El obispo Burke me envió otra carta asegurándome que no me iba a escribir más, pero que si en el futuro deseaba reconciliarme con la Iglesia, él me daría la bienvenida con los brazos abiertos .




De hecho, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo nunca se dieron por vencidos conmigo. Al cabo de pocos años, hablé con un buen sacerdote, quien se sumó a las oraciones del obispo Burke desde agosto de 1998.




El 14 de agosto, festividad de San Maximiliano María Kolbe y vigilia de la Santísima Asunción de María, la misericordia divina penetró mi alma cuando estaba en un restaurante. Yo no sabía cuando entré en ese restaurante con mi "compañero" de más de ocho años que el Señor me iba a agarrar esa misma tarde y me llevaría a otro lugar fuera de Sodoma, al banquillo de los acusados de su misericordia sanadora, el santo sacramento de la Penitencia.




El sacerdote que había consultado estaba allí. Mientras le miraba, una voz interior le habló a mi corazón. Era suave, radiante y clara dentro de mi alma. La voz me dijo: "Este sacerdote es una imagen de lo que todavía puedes llegar a ser, si sólo vuelves a ."




De regreso a casa, le dije a mi compañero: "Necesito volver a la Iglesia Católica". A pesar de que se le saltaron algunas lágrimas, él me respondió con cariño: "Eric, lo he sabido desde hace mucho tiempo. Haz lo que tengas que hacer para ser feliz. Yo sabía desde el principio que este día llegaría".




Después, llamé a la oficina del obispo Burke. Su secretaria sabía bien quién era por aquel entonces, así que le dije que quería que el obispo Burke fuera el primero en saber que regresaba a la Iglesia, que me estaba preparando para el sacramento de la Penitencia. Ella me pidió que esperase un momento. Cuando regresó, me dijo que el obispo Burke quería reunirse conmigo.




Después le confesé mis pecados a un humilde y devoto sacerdote local, pastor de almas y recibí la absolución. Como parte esencial de mi recuperación, una buena familia católica me dio refugio hasta que pude encontrar mi propia casa.




Un mes después de mi reconciliación con Dios y con la Iglesia, me fui a la oficina del obispo Burke, donde él me recibió con un abrazo. Me preguntó si recordaba mis pertenencias que le había enviado junto con mi carta de renuncia. Por supuesto que lo recordaba. El obispo Burke las había guardado porque creía que iba a volver a la Iglesia .”




Lo dicho: un monstruo sin misericordia, un “homófobo” insensible e ideológico.







04:40

Ayer miércoles se inauguró en Madrid, en un acto celebrado en la parroquia de los Padres Carmelitas de Ayala, el ciclo de conferencias 2014-15 de la Fundación Tierra Santa, abierto en nombre de su patronato por José Miguel Abat. Explicó que, siendo uno de los objetivos de la institución apoyar a los cristianos de los lugares bíblicos, era obligado hacerlo dando a conocer “la persecución, el drama y el desamparo que están viviendo ahora mismo en los países de mayoría musulmana”.

Una biografía estremecedora



Como protagonista y testigo de excepción, presentó a Raad Salam Naaman, católico caldeo nacido cerca de Mosul y criado en Basora, profesor universitario y doctor en Filología Árabe y Estudios Islámicos, refugiado político en España desde 1991 y nacionalizado español en 1999.




Salam comenzó explicando que no guarda “odio ni rencor” a los musulmanes, porque es deber del cristiano “perdonar al enemigo y rezar por quienes te persiguen”.




Como es su caso. En un breve relato autobiográfico, describió varias detenciones por denuncias de radicales islámicos, palizas, su participación obligatoria como servicio militar en las guerras con Irán y del Golfo, el asesinato de hasta 25 personas de su familia y de varios amigos (entre ellos el editor de su tesina de licenciatura, considerada “ofensiva” por los islamistas) y un atentado personal en 1990 en el cual murió un primo suyo al interponerse entre él y los disparos. Su propio padre fue asesinado tras la caída de Sadam Hussein y la implantación del actual régimen chií. “Todos los cristianos de Irak tienen una historia similar a la mía, o peor”, puntualizó.




Los musulmanes, siete siglos después



Raad Salam explicó que los cristianos son “los habitantes originales de Irak, descendientes de los antiguos mesopotámicos, sirios y caldeos”. La región fue muy tempranamente evangelizada por el apóstol Santo Tomás, llamado Dídimo, y dos de sus discípulos, pero en el siglo III padecieron una cruel persecución por parte de los persas. “Los musulmanes llegaron en el año 637, cuando el califa Omar conquistó Persia. Se encontraron que allí había judíos y cristianos y para saber qué hacer con ellos acudieron al Corán”: les obligaron a pagar tributos y se recrudeció la persecución.




Consuelo en los salmos



Por tanto, la situación actual “no es nueva, los cristianos en Irak hemos vivido desde siempre marginación y persecuciones” aunque, subrayó, “no somos refugiados ni inmigrantes, ésta es nuestra tierra”. En su infancia y juventud eran denominados “sucios nazarenos” y padecían un estigma social: “Nuestro consuelo al llegar a casa era la lectura de las Escrituras, y en particular el salmo 23: ‘El Señor es mi pastor, nada me falta’…”.



Salam relató la cadena de atentados, asesinatos, iglesias quemadas y secuestros a partir de 2003, tolerados por el nuevo régimen, y el comienzo de las huidas a zona kurda: “Pero los kurdos son musulmanes suníes y también radicales. Ahora están protegiendo a los cristianos para ganarse a la opinión pública porque desean formar un estado independiente”, alertó, señalando lo precario de esa protección.




Acudió a la definición de la Real Academia para apuntar que “lo que está pasando en Irak es un genocidio en toda regla”, no sólo sobre las personas, sino sobre la civilización y la cultura: “Cuando Estado Islámico entró en Mosul, destruyeron en torno a mil o mil quinientos manuscritos antiguos”.




"El problema es el islam mismo"



Y advirtió de que las masacres y violencias a las que estamos asistiendo son “la cara verdadera del islam” porque “se limitan a aplicar el Corán y la ley islámica”: “El problema no es el Califato, el problema es el islam mismo”, advirtió, leyendo varios pasajes del Corán en que se incita a la crueldad con los “infieles” y recordando que lo mismo que hace Estado Islámico “lo hizo también Mahoma”.




“Estado Islámico está cortándole el cuello a los hombres, explotando sexualmente a las mujeres, esclavizando niños y vendiéndolos en los países del Golfo”, recordó. Todos los cristianos están recibiendo una carta, que leyó en su integridad, en la que el Califato “les lanza una ‘última advertencia’ para que salgan del país inmediatamente”.




Oraciones... y acciones



Por último, señaló que lo que debemos hacer los cristianos occidentales por los cristianos iraquíes (“que son nuestros hermanos en la fe, pero que son también simplemente personas que están sufriendo esto”) es “rezar, pero no sólo hacen falta oraciones, también acciones concretas”, entre las que señaló, además de ayuda económica para los refugiados a quienes espera un duro invierno en tiendas de campaña, dar a conocer la verdad: “Que sientan que están acompañados, que lo que les está pasando no cae en el olvido”.







09:08

“Quisiera hoy llevar una oración y traer cerca de nuestro corazón al pueblo mexicano que sufre por la desaparición de sus estudiantes y por tantos problemas parecidos. Que nuestro corazón de hermanos esté cerca de ellos orando en este momento”.

Esta ha sido la petición que el Papa ha expresado la mañana del miércoles 29 de octubre durante la audiencia general.




Lo ha hecho al finalizar el resumen de la catequesis que realiza él mismo en español.




También ha pedido una oración especial por los que sufren la enfermedad del ébola, “que se está difundiendo especialmente en el continente africano, sobre todo entre las poblaciones más desfavorecidas”.




Por eso, el Papa ha afirmado que “estoy cerca con el afecto y la oración a las personas afectadas, como también a los médicos, las enfermeras, voluntarios, institutos religiosos y asociaciones, que hacen todo lo posible para socorrer a estos nuestros hermanos y hermanas enfermos”.




Asimismo, Francisco ha renovado su llamamiento para que la comunidad internacional haga lo posible para vencer este virus aliviando el malestar y el sufrimiento de los que están siendo duramente probados. Y así, ha invitado “a rezar por ellos y por los que han perdido la vida”.




El Papa Francisco, una semana más, llegó a la plaza de San Pedro, despertando el entusiasmo de los fieles y peregrinos venidos de todas las partes del mundo.




Banderas de distintos países se agitaban al paso del jeep descubierto y se oían a la gente saludar y gritar ¡Francisco, Francisco! Mientras, el personal de seguridad, se encargaba de acercar a los niños hasta el papamóvil para que el Papa pudiera darles su bendición.




A pesar de que se empieza a sentir el frío, una gran multitud estaba presente en la plaza.




Como cada miércoles, el Pontífice ha seguido con la serie de catequesis que inició sobre la Iglesia. Ha hablado de la realidad visible y la realidad espiritual de la Iglesia.




Resumen que pronunció en español el Santo Padre



Queridos hermanos y hermanas: En otras ocasiones hemos hablado de la naturaleza espiritual de la Iglesia, como Cuerpo de Cristo edificado por el Espíritu Santo.




Hoy nos centramos en lo que pensamos habitualmente, en lo que se ve: es decir, sus estructuras, como la parroquia, las organizaciones, las personas que normalmente la guían. Pero esto no se limita a los obispos o a los clérigos, sino que comprende a todas las personas bautizadas que creen, esperan y aman, haciendo el bien en el nombre de Jesús, acercándolo así a la vida de los hermanos.




Por eso, lo visible y lo invisible de la Iglesia no se oponen, sino que se integran en la única Iglesia. Esto es un reflejo del misterio de la persona de Cristo, en la que su naturaleza divina es inseparable de su naturaleza humana, que se pone enteramente al servicio del plan divino de llevar a todos la redención y la salvación.




También la Iglesia, a través de su realidad visible, como los sacramentos, el testimonio y el anuncio, está llamada a hacerse cercana a cada persona, comenzando por los más pobres, los que sufren o los marginados, para que todos sientan la mirada compasiva y misericordiosa de Jesús.




La intercesión de la Virgen, el modelo de los santos



A continuación el Papa ha saludado con afecto a los peregrinos de lengua española, “en particular a los venidos de España, México, Argentina y otros países latinoamericanos. Pidamos, por intercesión de la Virgen María, que comprendamos cómo, a pesar de nuestras debilidades, el Señor nos ha hecho instrumentos de su gracia y signo visible de su amor para toda la humanidad. Muchas gracias”.




Al finalizar, el Santo Padre ha dirigido un pensamiento especial a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados, recordando que nos acercamos a la Solemnidad de todos los Santos. "Queridos jóvenes, mirad a los santos como modelos de vida; queridos enfermos, ofreced vuestro sufrimiento por los que necesitan conversión; y vosotros, queridos recién casados, cuidad el crecimiento en la fe en vuestra casa conyugal".




Texto íntegro de la catequesis del Papa, traducido del italiano



Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!




En las catequesis precedentes hemos podido evidenciar cómo la Iglesia tiene una naturaleza espiritual: es el cuerpo de Cristo edificado en el Espíritu Santo. Cuando nos referimos a la Iglesia, sin embargo, el pensamiento va inmediatamente a nuestras comunidades, a nuestras parroquias, a nuestras diócesis, a las estructuras donde solemos reunirnos y, obviamente, también a los componentes y a las figuras más institucionales que la guían, que la gobiernan. Es esta la realidad visible de la Iglesia. Debemos preguntarnos entonces, ¿se trata de dos cosas diferentes o de la única Iglesia? Y, si es siempre una única Iglesia, ¿cómo podemos entender la relación entre su realidad visible y la espiritual?




Sobre todo, cuando hablamos de la realidad visible --hemos dicho que hay dos, una realidad visible de la Iglesia que se ve y una espiritual--, cuando hablamos de la realidad visible de la Iglesia no debemos pensar solo en el Papa, los obispos, sacerdotes, monjas, personas consagradas. La realidad visible de la Iglesia está formada por muchos hermanos y hermanas que en el mundo creen, esperan, aman.




Pero muchas veces oíamos decir ‘pero la Iglesia no hace esto, la Iglesia no hace esto otro’. Pero dime ¿quién es la Iglesia? Son los sacerdotes, los obispos, el Papa. Pero, la Iglesia somos todos. Todos nosotros, todos los bautizados somos Iglesia. La Iglesia de Jesús.




De todos los que siguen a Jesús y que, en su nombre se hacen cercanos a los últimos y a los que sufren, tratando ofrecer un poco de alivio, de consuelo y de paz. Todos, todos los que hacen lo que el Señor nos ha mandado, son Iglesia. Comprendemos, entonces, que también la realidad visible de la Iglesia no se puede medir, no se puede conocer en toda su plenitud: ¿cómo se hace para conocer todo el bien que se hace? Tantas obras de amor, tantas fidelidades en las familias, tanto trabajo para educar a los hijos, para llevarlos adelante, para transmitir la fe, tanto sufrimiento en los enfermos que ofrecen sus sufrimientos al Señor… Pero esto no se puede medir, y es muy grande, es muy grande.




¿Cómo se hace para conocer todas las maravillas que, a través de nosotros, Cristo consigue obrar en el corazón y en la vida de cada persona. Mirad: también la realidad visible de la Iglesia va más allá de nuestro control, va más allá de nuestras fuerzas, y es una realidad misteriosa, porque viene de Dios.




Para comprender la relación, en la Iglesia, la relación entre su realidad visible y la espiritual, no hay otro camino que mirar a Cristo, del cual la Iglesia constituye el cuerpo y del cual es generada, en un hecho de infinito amor. También en Cristo, de hecho, por la fuerza del misterio de la Encarnación, reconocemos una naturaleza humana y una naturaleza divina, unidas en la misma persona de forma admirable e indisoluble. Esto vale de forma análoga también para la Iglesia. Y como en Cristo la naturaleza humana favorece plenamente a la divina y se pone a su servicio, en función del cumplimiento de la salvación, así sucede, en la Iglesia, por su realidad visible, en lo relacionado con lo espiritual. También la Iglesia, por tanto, es un misterio, en el cual lo que no se ve es más importante que lo que se ve, y puede ser reconocido sólo con los ojos de la fe.




En el caso de la Iglesia, sin embargo, debemos preguntarnos: ¿cómo la realidad visible puede ponerse al servicio de la espiritual? Una vez más, podemos comprenderlo mirando a Cristo. Cristo es el modelo, en modelo de la Iglesia que es su cuerpo. Es el modelo de todos los cristianos, de todos nosotros. Mirando a Cristo no se equivoca, no se equivoca.




En el Evangelio de Lucas se cuenta como Jesús, en su regreso a Nazaret --lo hemos escuchado esto- donde había crecido, entró en la sinagoga y leyó, refiriéndose a sí mismo, el paso del profeta Isaías donde está escrito: ´El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado por la unción. El me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, a dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor´. He aquí como Cristo se ha servido de su humanidad –-porque era hombre también-- para anunciar y realizar el diseño divino de redención y de salvación, porque era Dios, así debe ser también para la Iglesia. A través de su realidad visible, todo lo que se ve, los sacramentos, el testimonio de todos nosotros cristianos. La Iglesia está llamada cada día a hacerse cercana y todo hombre, comenzando por el pobre, por el que sufre y por quien es marginado, para continuar haciendo sentir sobre todos la mirada compasiva y misericordiosa de Jesús.




Queridos hermanos y hermanas, a menudo como la Iglesia experimentamos nuestra fragilidad y nuestros límites. Todos lo somos, todos tenemos. Todos somos pecadores, todos ¿eh? Ninguno puede decir ‘yo no soy pecador’. Pero si alguno de nosotros se siente capaz de decir que no es pecador, que levante la mano. Veremos cuántos. No se puede. Todos lo somos. Y esta fragilidad, estos límites, estos pecados nuestros es justo que provoque en nosotros una profunda tristeza, sobre todo cuando damos mal ejemplo y nos damos cuenta de convertirnos en motivo de escándalo. Cuántas veces hemos oído en el barrio: ‘Esa persona de ahí está siempre en la Iglesia pero habla mal de todos’. ¡Pero qué mal ejemplo! Hablar mal del otro, esto no es cristiano, es un mal ejemplo y es un pecado. Y así, nosotros damos un mal ejemplo. Pero si este o esta es cristiano, yo me hago ateo, ¿eh? Porque nuestro testimonio es la que hace entender qué es ser cristiano. Pidamos no ser motivo de escándalo.




Pidamos el don de la fe, para que podamos comprender como, a pesar de nuestra pequeñez y nuestra pobreza, el Señor nos ha hecho realmente instrumento de gracia y signo visible de su amor por toda la humanidad.




Podemos convertirnos en motivo de escándalo, sí. Pero también podemos intentar dar testimonio, ser testigos que con nuestra vida digamos así Jesús quiere que nosotros lo hagamos.







03:43

El largo coloquio del Papa Francisco con los miembros del Movimiento de Schoenstatt, que celebraban el centenario de su fundación, se ha producido una semana después de que bajaran las persianas en el aula sinodal que albergó el vibrante debate sobre la familia. Y en las palabras de Francisco se puede seguir la traza de sus preocupaciones ante el camino que ahora se abre.

“La familia cristiana, la familia, el matrimonio, nunca fue tan atacado como ahora… a la familia se la golpea, y a la familia se la bastardea… Además, cuánta familia herida, cuánto matrimonio deshecho, cuánto relativismo en la concepción del sacramento del matrimonio… ¿Qué podemos hacer? Sí podemos hacer buenos discursos, declaraciones de principios, a veces hay que hacerlo… eso hay que decirlo. Pero la pastoral de ayuda tiene que ser cuerpo a cuerpo, o sea acompañar. Y esto significa perder el tiempo. El gran maestro de perder el tiempo es Jesús, ¿no? Ha perdido el tiempo acompañando, para hacer madurar las conciencias, para curar heridas, para enseñar”.




Hay un momento en que Francisco es durísimo con los males de este tiempo, cuando describe a borbotones los destrozos de lo que él llama “la cultura de lo provisorio”, la incapacidad para el compromiso, y también las huellas terribles que deja en los hijos (generaciones enteras) la ruptura del matrimonio de sus padres. “Cuántos hay que no se casan, conviven… convivencias part-time. De lunes a jueves con mi novia y de viernes a domingo con mi familia. O sea, son nuevas formas totalmente destructivas, limitadoras de la grandeza del amor del matrimonio”. Y de nuevo la pregunta: “¿entonces qué hacemos? La clave que puede ayudar es cuerpo a cuerpo, acompañando, no haciendo proselitismo, porque eso no resulta”. Tengo la intuición de que este es el fondo de la preocupación del Papa: frente a tanta destrucción hace falta el cuerpo a cuerpo, y tantas veces no estamos dispuestos… Este cuerpo a cuerpo es distinto a la mera repetición literal de la doctrina, pero también a la mera disolución en la mentalidad de los tiempos, al buenismo que esconde las llagas de la cultura del relativismo.




Por eso es importante otro momento de este coloquio, cuando Francisco explica el método del testimonio citando a Benedicto XVI: “La Iglesia no crece por proselitismo sino por atracción… La atracción la da el testimonio. Consejo primero: testimonio. O sea, vivir de tal manera que otros tengan ganas de vivir. Como nosotros. Testimonio. No hay otro. No hay otro… Nosotros no somos salvadores de nadie. Somos transmisores de alguien que nos salvó a todos. Y eso solamente lo podemos transmitir si asumimos en nuestra vida, en nuestra carne, en nuestra historia, la vida de ese alguien que se llama Jesús. O sea testimonio. Testimonio”.




Temo que hagamos de esta fuerza motriz un eslogan vacío, un esquema. Es importante comprender lo que quiere transmitir Francisco en perfecta continuidad con su predecesor. Testimonio no se puede reducir a buen ejemplo, ni siquiera a “obras de caridad”, es la comunicación de la vida de Jesús ofrecida a través de nuestra humanidad entera (razón, afecto, libertad) en un diálogo dramático, cuerpo a cuerpo, con la libertad del otro que tengo delante. El otro que tiene su historia, sus rebeldías, sus oscuridades, pero sobre todo su corazón que busca, que desea.




Y Francisco explica de nuevo. “O sea salir, salir de nosotros mismos. Una Iglesia o un movimiento, una comunidad cerrada se enferma… Un movimiento, una Iglesia, una comunidad que sale se equivoca, se equivoca. Pero es tan lindo pedir perdón cuando uno se equivoca. Así que no tengan miedo. Salir en misión. Salir en camino… Se sale para dar algo, se sale en misión, no se sale para dar vueltas sobre uno mismo, dentro de un laberinto que ni nosotros mismos podemos comprender”.




Hay un momento en que uno de los jóvenes de Schoenstatt pregunta al Papa por su “secreto” para mantener la esperanza y la alegría en medio de las dificultades de la historia presente. Para entonces Francisco habla ya a corazón abierto, y es imposible no conmoverse: “Tengo mucha confianza… Yo sé que Él no me va a abandonar… Eso sí, pido. Porque también soy consciente de que tantas cosas malas y de tantas ‘macanas’ que hice, eh, cuando no me abandoné y quise yo controlar el timón, ¿no? Quise entrar en ese camino tan ‘embromado’ que es el auto-salvarse, ¿no?, es decir, no yo me salvo cumpliendo, con el cumplimiento… era la salvación de los Doctores de la Ley, de los saduceos, de esa gente que le hacía la vida imposible a Jesús. Pero no sé. Sinceramente, en serio, no sabría explicarlo. Me abandono, rezo. Pero nunca me falla, ¿eh? Él no falla. Él no falla. Y he visto que Él es capaz, a través, no digo a través mío, sino a través de la gente de hacer milagros. Yo he visto milagros que el Señor hace a través de la gente que va por este camino de abandonarse en sus manos”.




Otro momento capital para entender a Francisco es su explicación del tema de las periferias, a veces manoseado y reducido por tantos comentaristas: “Hay un solo centro. Es Jesucristo. Mirar las cosas desde las periferias, ¿no? Porque se ven más, más claras… Cuando uno se va encerrando en el pequeño mundito, el mundito del movimiento, de la parroquia, del arzobispado, o acá, el mundito de la Curia, entonces no se capta la verdad. Sí se la capta quizás en teoría, pero no se capta la realidad de la verdad en Jesús. Entonces la verdad se capta mejor desde la periferia que desde el centro. Eso a mí me ayuda... Me acuerdo de cómo cambió la concepción, la cosmovisión del mundo, desde Magallanes en adelante, o sea una cosa era ver el mundo desde Madrid, o Lisboa, y otra cosa era verlo desde allá, desde el Estrecho de Magallanes. Ahí empezaron a entender otra cosa”.




Por último la reforma de la Iglesia. Algunos ya tenían diseñada su reforma y tratan de hacer entrar a Francisco por su aro. Otros anuncian el fin del mundo si algo se mueve. Francisco tira de ironía: “Algunos piensan en la gran revolución, ¿no? Alguno por ahí dice ‘el Papa revolucionario’, todas esas historias, ¿no?”. Y sin embargo esta conciencia de que la Iglesia debe reformarse continuamente está en los primeros Padres, en la eclesiología más antigua. Ecclesia Semper Renovanda. Es lo que hicieron los santos, advierte el Papa. A través de su santidad renovaron la Iglesia, ellos son los que llevan adelante la Iglesia. Me temo que alguno pueda llevarse una decepción: “renovar la Iglesia no es principalmente hacer un cambio aquí, un cambio allá. Hay que hacerlo porque la vida siempre cambia, y hay que adaptarse. Pero esa no es la renovación… Acá mismo, es público, por eso me atrevo a decirlo, hay que renovar la Curia, el Banco del Vaticano, hay que renovarlos. Todas son renovaciones de afuera. Esas que dicen los diarios. Es curioso. Ninguno habla de la renovación del corazón. No entienden nada de lo que es renovar la Iglesia. Esa la santidad. Renovar el corazón de cada uno”.




Uno puede no entender ciertas cosas, o tardar en entenderlas. Incluso puede discutirlas. Pero es imposible no sentir el deseo de salir siguiendo a Pedro, centrados sólo en Jesús, deseosos de ese cuerpo a cuerpo con los hombres, hasta alcanzar el Estrecho de Magallanes y más allá.




© PáginasDigital.es







06:21

David Pérez, presidente de la Federación Madrileña de Municipios y alcalde de Alcorcón (población cercana a Madrid con 170.000 habitantes), ha criticado que su partido, el PP, mantenga la ley de aborto "que dictaron unos dirigentes como Zapatero y Bibiana Aído".

De hecho, el intento de reforma de la ley que estuvo presentando durante tres años el ya exministro de Justicia, Alberto Ruíz Gallardón, le parecía también insuficiente: “yo la hubiera hecho aún más restrictiva”.




Esa reforma quedó en nada por decisión del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, pese a tener mayoría absoluta en el Parlamento y el control de la mayoría de autonomías y ayuntamientos.




Pide "dar protección al humano no nacido"



En declaraciones a Servimedia, David Pérez opinó que, pese a sus limitaciones, la reforma debería haber sido aprobada porque “era urgente y necesario dar una protección al ser humano no nacido” y “las restricciones al aborto son garantías para el ser humano no nacido”.




Yo hubiera hecho una ley que protegiera aún más al ser humano”, reiteró Pérez.




Añadió que “lo que bajo ningún concepto es sostenible es la actual legislación, que deja al ser humano no nacido totalmente desprotegido y a merced de una normativa que dictaron unos dirigentes como Zapatero y Bibiana Aído, que consideraban que el ser humano que hay dentro de la mujer -y que va a nacer, si se le deja y no se le mata-, no era un ser humano”.




“Esas manipulaciones del lenguaje, con esa interpretación positivista de los derechos humanos, al final lo que hacen es condenar a cientos de miles de niños a una muerte segura, a una práctica violenta que es el aborto”, añadió.




Aborto: un atentado contra los derechos humanos



Pérez condena el aborto porque “consiste en destruir a un ser humano no nacido -por medios quirúrgicos, químicos o por asfixia- que lo que necesita es la máxima protección, porque está absolutamente indefenso”.




A su juicio, el aborto es “un atentado contra los derechos humanos, contra el derecho a la vida y, además, es la gran tragedia humanitaria de nuestro tiempo”.




Un ayuntamiento que ayuda a las madres



En diciembre de 2012, con el debate sobre la reforma del aborto en plena actualidad, David Pérez ya anunciaba su oposición clara al aborto. "El aborto es el mayor fracaso de la política social. Es un atentado al derecho a la vida y creo que también es un atentado contra la paz, porque el aborto lo que hace es destruir una vida. Algo que se debería evitar", proclamaba sin ambigüedades el regidor.










Hacía estas declaraciones para contextualizar el apoyo del Ayuntamiento de Alcorcón al trabajo de la Fundación Red Madre (www.redmadre.es), organización "creada en 2007 con el propósito de activar una Red solidaria de apoyo, asesoramiento y ayuda a la mujer para superar cualquier conflicto surgido ante un embarazo imprevisto, en toda España".




El presidente de Fundación Red Madre, Antonio Jesús Torres Martínez, señalaba el convenio con el Ayuntamiento de Alcorcón como "un hito a nivel nacional" y un ejemplo para otros países, por el trabajo conjunto entre la sociedad civil (organizaciones y fundaciones) y la administración pública (alcaldías y comunidades) a favor del derecho a la maternidad.




El consistorio también impulsó políticas pro-familia como bonificaciones en el IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles) para las familias numerosas y el Sello "Alcorcón Concilia" dedicado a la conciliación de la vida laboral y personal, así como talleres de apoyo a la lactancia, preparación para el parto y el cuidado del bebé y gimnasia para embarazadas.




Un alcalde peregrino de la JMJ



David Pérez García, de 41 años, llegó a la alcaldía en 2011, año de la JMJ de Madrid. Con motivo del encuentro de tantos jóvenes católicos en Madrid recordó que cuando él tenía 16 años también acudió como peregrino a la JMJ de Santiago, en 1989, de cuyo calor asfixiante aún se acuerda.




Dos años después, acudió a la de Czestochowa, en Polonia. Explicó a la sección de Religión del diario La Razón que en Polonia experimentó «una renovación profunda desde la fe». «Éramos muchísimos españoles, y vimos que en el pueblo polaco la fe había triunfado, que las raíces cristianas de Europa, que algunos quieren obviar, sobrevivieron a medio siglo de regímenes autoritarios hostiles, que no pudieron eliminar la fe. Unas noches nos acogió una familia polaca, y por el camino dormimos algunas veces en tierra, en sacos de dormir al aire libre», recordó.









06:21

Según informa Infovaticana, Stefan Johansson era presidente regional en Halland de la de la Federación Sueca para la Igualdad Sexual (RFSL por sus siglas en sueco), el lobby de mayor influencia para conseguir la ley de “matrimonio” homosexual en Suecia, en abril de 2009.

En 2007, las Naciones Unidas lo reconoció como una ONG con estatus de organismo consultivo del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, y como tal, fue regado con generosas subvenciones, con las cuales sufraga la edición su revista Salir del Armario, organiza el Día del Orgullo Gay y lleva a cabo diferentes campañas para influir en la cultura y en la conciencia de la gente acerca de la “normalidad” de los actos homosexuales, lésbicos, transexuales y queer.




En 1998, la RFSL creó el grupo PAG (Grupo de Trabajo de Pedofilia), desde el cual se defienden las relaciones entre menores de edad, así como de menores de edad con personas adultas, esperando algún día poder “normalizar” este tipo de relaciones, según han defendido numerosos líderes y miembros de RFSL.




El pasado viernes 24 de octubre, tras un largo juicio, el Tribunal del Distrito de Halmstadt condenó a Stefan Johansson a cinco años de prisión y 545.000 coronas suecas (cerca de 60.000 €) por los delitos de violación agravada, violación, detención ilegal de personas, proxenetismo, explotación sexual de una persona dependiente, asalto y abuso de confianza. El Tribunal de Halmstadt determinó que para conseguir sus objetivos, el presidente de la RFSL drogaba, o forzaba a los menores.




Aunque la RFSL de Halland se ha desentendido de los delitos de Johansson, en los foros LGBT y redes sociales a los que ha accedido Infovaticana muchos participantes afirman que no es ningún “crimen” sentirse atraído por un menor de edad, y defienden que “si (los menores de edad) quieren vender su cuerpo, son libres de hacerlo". Por su parte, se espera que su abogado alegue desórdenes psicológicos para menguar la pena.




Pincha aquí para leer más detalles en la información de Infovaticana en su integridad.







18:05

Hace unos días, alguien me preguntó si existía el demonio. Al contestarle que evidentemente sí, me dijo que eso le inspiraba un gran miedo. Le contesté que no había que olvidar que Jesucristo, la Virgen y los ángeles son más fuertes que él y que lo consideraba un perro rabioso, pero que está encadenado, y que si yo no me pongo a tiro de él, y puedo evitarlo gracias a la oración, los sacramentos y la fidelidad a mi conciencia, no puede hacerme nada.

Pero, desgraciadamente, para muchos son más importantes sus intereses que sus principios. No hace mucho leía a un diputado de izquierdas decir que para él entre obedecer a su conciencia o la disciplina de Partido, había optado por la disciplina de Partido. Cuando se aprobó el aborto, me asombró el ver que ni uno solo de los diputados izquierdistas, y supongo que a algunos les quedará restos de conciencia, fue capaz de votar no a la Ley Aído. Estoy convencido que si Zapatero nos hubiese salido un provida como el izquierdista presidente de Ecuador, Rafael Correa, todos o la inmensa mayoría, hubiesen votado a favor de la vida. Esta sumisión, esta renuncia a pensar y actuar según mis convencimientos, es tan fuerte, que nunca se me olvidará la razón que dio un Presidente de Comunidad Autónoma, para explicar su marcha de la Política: “Tengo ganas de decir no”. Que no vengan con cuentos democráticos, porque en los Partidos españoles hoy manda el Jefe del Partido y los demás a obedecer.




Porque esto sucede tanto en la Izquierda como en la Derecha. En un país libre y democrático, ¿se creen Vds, que un gobernante como Rajoy, que hace exactamente lo contrario de lo que decía en su programa electoral, en cuestiones tan graves como la defensa de la vida humana en el caso del terrorismo y del aborto, seguiría siendo el jefe del Partido y del Gobierno? ¿No le habrían ya echado a patadas? En honor a la verdad debo decir que la Izquierda ya ha echado a Zapatero, aunque no ha renunciado a sus monstruosos antivalores, y la Derecha sigue con Rajoy.




La definición de aborto es muy sencilla. “El aborto provocado consiste en realizar la muerte del óvulo fecundado, embrión o feto humano dentro del seno materno”. Ya en el Antiguo Testamento el Decálogo es terminante: “No matarás” (Ex 20,13; Dt 5,17) y en el libro de la Sabiduría, el último libro del Antiguo Testamento, leemos: “El justo muerto condena a los impíos vivos” (4,16). Y en el episodio del Juicio Final, Jesucristo anuncia el infierno para quienes no practican la misericordia debida a los pequeños. Exactamente dice: “En verdad os digo que cuando dejasteis de hacer eso con uno de estos pequeñuelos, conmigo dejasteis de hacerlo. E irán al castigo eterno”(25,45-46). Matar es desde luego la mayor ausencia de misericordia.




Pero mantener el aborto como un derecho ha tapado, y muy poca gente se refiere a ello, otra maldad casi igual de la Ley que Rajoy ha decidido mantener. Me refiero a la perspectiva de género. La Ley dice: “Los poderes públicos garantizarán “la educación sanitaria integral y con perspectiva de género sobre salud sexual y salud reproductiva”(Título 1, Capítulo 1, art. 5, 1 e) y “La formación de profesionales de la salud se abordará con perspectiva de género” (Capítulo II, art. 8). La perspectiva de género es esa solemne idiotez que dice que podemos escoger el sexo que nos dé la gana y cambiarlo cuando queramos. Todo uso de mis órganos genitales desde cualquier edad es bueno y, por tanto, las relaciones sexuales de todo tipo, salvo la relación matrimonial. Advierto: sé lo que escribo y puedo probarlo. En pocas palabras, malos e idiotas.




Lo que opina Jesucristo de esto es muy claro: “Al que escandalizare a uno de estos pequeñuelos que creen en mí, más le valiera que le colgasen al cuello una piedra de molino de asno y le arrojasen al fondo del mar”( Mt 18,6). Y para que nos lo tomemos en serio San Pablo nos advierte: “No os engañéis; de Dios nadie se burla” (Gal 6,7). Apoyar el asesinato de los niños antes de nacer y la corrupción moral de los niños y adolescentes es simplemente demoníaco. Pidamos al Señor y a la Virgen por la sanación y salvación de nuestra Sociedad.







18:05





El 60 por ciento de los reclusos en cárceles francesas son musulmanes. Las cárceles son una escuela de radicalización islámica. En lugar de reintegrarse en la sociedad de adopción, son adoctrinados por líderes religiosos islamistas que les inculcan que están injustamente encarcelados por actos que en realidad no son delitos, pues han sido fruto de la desesperación al sufrir "la opresión y discriminación de los infieles cruzados contra los devotos del Islam". Estos reclusos son presa fácil del yihadismo al sentirse redimidos por un retorno al Islam primigenio, el de la Yihad. El Yihad les absuelve de sus faltas.




El 60 por ciento de la población penitenciaria en Francia, es decir, 40.000 presos, pueden considerarse musulmán ", o culturalmente originalmente" según un reciente informe publicado por el diario Le Figaro.




El diputado francés Larrive, que ha trabajado en el presupuesto del Servicio de Prisiones de 2015, pide "la creación de unidades especializadas de lucha contra la radicalización de la terapia de choque (USAR) para los reclusos que regresaban de la Yihad".




AL ÁRBOL SE LE CONOCE POR SUS FRUTOS




NOTAS




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06:53

El examen de conciencia sobre nuestras palabras nos hará comprender si somos cristianos de la luz, de las tinieblas o cristianos “grises”. Lo afirmó el Papa Francisco en su homilía de la misa matutina celebrada este lunes 27 de octubre en la capilla de la Casa de Santa Marta.

Los hombres se reconocen por sus palabras. San Pablo – afirmó el Papa – al invitar a los cristianos a comportarse como hijos de la luz y no como hijos de las tinieblas, “hace una catequesis sobre la palabra”. Y dijo que hay cuatro palabras para entender si somos hijos de las tinieblas:




“¿Es palabra hipócrita ? ¿Un poco de acá, un poco de allá, para estar bien con todos? ¿Es una palabra vacía , sin sustancia, llena de vacuidad? ¿Es una palabra vulgar, trivial, es decir mundana? ¿Una palabra sucia, obscena ? Estas cuatro palabras no son las de los hijos de la luz, no vienen del Espíritu Santo, no vienen de Jesús, no son palabras evangélicas… este modo de hablar, hablar siempre de cosas sucias o de mundanidad o de vacuidad o hablar hipócritamente”.




¿Cuál es, por tanto – se preguntó Francisco – la palabra de los Santos, es decir la de los hijos de la luz?




“Lo dice Pablo: ‘Háganse imitadores de Dios: caminen en la caridad; caminen en la bondad; caminen en la mansedumbre. Quien camina así... ‘Sean misericordiosos – dice Pablo – perdonándose recíprocamente, como Dios los ha perdonado a ustedes en Cristo. Háganse, por lo tanto, imitadores de Dios y caminen en la caridad’, es decir, caminen en la misericordia, en el perdón, en la caridad. Ésta es la palabra de un hijo de la luz”.




El Santo Padre observó además que hay cristianos “luminosos, llenos de luz”, que tratan de servir al Señor con esta luz y añadió que hay “cristianos tenebrosos” que conducen “una vida de pecado, una vida alejada del Señor” y que usan esas cuatro palabras que “son del maligno”.




“Pero hay un tercer grupo de cristianos”, que no son “luminosos ni oscuros”:




Son los cristianos grises. Y estos cristianos grises una vez están de esta parte, y otra vez de aquella. La gente dice de éstos: ‘Pero esta persona ¿está bien con Dios o con el diablo?’ ¡Eh! Siempre en el gris. Son los tibios. No son ni luminosos ni oscuros. Y a éstos Dios no los ama. En el Apocalipsis, el Señor a estos cristianos grises les dice: ‘Pero no, tú no eres ni caliente, ni frío. Ojalá fueras caliente o frío. Pero porque eres tibio – tan gris – estoy por vomitarte de mi boca’. El Señor es fuerte con los cristianos grises. ‘Yo soy cristiano, ¡pero sin exagerar!’ dicen, y hacen tanto mal, porque su testimonio cristiano es un testimonio que, al final, siembra confusión, siembra un testimonio negativo”.




No nos dejemos engañar por las palabras vacías – fue la exhortación del Papa Francisco – “oímos tantas, algunas bellas, bien dichas, pero vacías, sin nada adentro”. Comportémonos en cambio como hijos de la luz. Y concluyó diciendo: “Nos hará bien hoy pensar en nuestro lenguaje y preguntarnos: ¿Soy cristiano de la luz? ¿Soy cristiano de la oscuridad? ¿Soy cristiano gris? Y así podemos dar un paso adelante para encontrar al Señor”.







02:30

El director de los Museos Vaticanos, Antonio Paolucci, rechazó los rumores difundidos recientemente en diversos medios de prensa, que aseguran que se está alquilando la Capilla Sixtina a “quienes tienen dinero para gastar”.

En un comunicado de los Museos Vaticanos, publicado el 20 de octubre, Paolucci señaló que “en los últimos día he leído que alguien pensó que estamos alquilando la Capilla Sixtina a quienes tienen dinero para gastar”.




“No es nada de eso, porque la Capilla Sixtina es un lugar sagrado: ciertamente no está disponible para ser alquilada a pedido, ni se convertirá nunca en un lugar para fiestas privadas”, aseguró.




Los rumores sobre el supuesto alquiler de la Capilla Sixtina comenzaron luego de que el 18 de octubre se lanzara la iniciativa El Arte de la Caridad”, que consiste en una serie de eventos exclusivos que incluyen un tour guiado de los museos, con un concierto privado dentro de la Capilla Sixtina, así como una cena dentro de los museos.




La orquesta de Roma de la Academia de Santa Cecilia fue el grupo seleccionado para tocar durante el evento de lanzamiento. Interpretaron la “Petite Messe Solennelle”, de Rossini.




El Porsche Travel Club fue el primero en participar del nuevo proyecto, con miembros que pagaron hasta 6.000 dólares por persona por el paquete de tour y concierto, lo que sumaría un total de 200 mil dólares, dijo una fuente vaticana. Hasta 70 personas se espera que participen en estos eventos.




En su comunicado, Paolucci lamentó la confusión que ha surgido por el evento, explicando que los Museos Vaticanos siempre han aceptado grupos para tours privados, después de las horas en las que se acostumbra las visitas a la Capilla Sixtina.




Esto, dijo, es “una parte natural del tour del Museo, así que esto no es ‘noticia’; no estamos haciendo nada diferente, (solo añadiendo) una ocasión adicional que es la novedad del proyecto”.




Paolucci indicó que ya que los museos pertenecen al Vaticano, buscan canalizar la energía y recursos que reciben de estos eventos en el nombre de “la belleza de las artes” hacia las siempre presentes y siempre crecientes necesidades de los pobres.




“La visión que damos es simple: el arte es caridad y amor. Da mucho al hombre, recuerda el sentido de su existencia, sin pedir nada a cambio más que una mirada y un corazón abierto”.




Para quienes aún mantienen el “despectivo atrevimiento” de preguntarle al Papa por qué no vende el arte del Vaticano si está tan interesando en los pobres, Paolucci dijo que la respuesta de los museos es simple: “porque el hombre sería más pobre en todos los sentidos” por eso.




Cuando el arte y la generosidad de los negocios e individuos se unen mucho más se puede hacer, dijo, y expresó su esperanza que el lanzamiento del 18 de octubre de “El Arte de la Caridad” sea solo el primro de muchos otros eventos semejantes que “muchos otros” apoyarán en el futuro.




En el comunicado, los museos también destacaron “las acciones diarias de solidaridad” practicadas por la Iglesia en todo el mundo, que son realizadas “silente pero efectivamente, sin estruendo, sin hacer ningún ruido, y para las que siempre hay una necesidad de nuevos recursos”.




“Es, por lo tanto, una oportunidad única dirigida a quienes quieren abrazar iniciativas de alto valor cultural y social”, concluyó el comunicado.







02:30

La sección “Mujeres” del Pontificio Consejo para los Laicos publicó un artículo en el que se destacan las cualidades de las mujeres católicas y los beneficios que aportan a la humanidad.

El texto, titulado “Multitask, protectora y empática” , está firmado por la autora ecuatoriana Sonia María Crespo de Illingworth, Presidenta de la Fundación Familia y Futuro, y directora de la revista “Vive!” (www.revistavive.com).




La autora señala que la identidad femenina ha quedado desdibujada a causa del feminismo radical y hace una recorrido a lo largo de la historia donde desmonta la insostenibilidad del modelo femenino que “perdió la conexión con lo propiamente femenino: dar la vida física y despertar vida en otros”.




Crespo recuerda que las mujeres de finales del siglo XIX, lucharon para no tener que trabajar interminables horas en las fábricas de la Revolución Industrial. Ellas exigieron su derecho a estar en casa, asegurando la educación y el cuidado de sus hijos. Y lo consiguieron.




Las mujeres de principios del siglo XX lucharon por ser admitidas en la enseñanza superior y en las universidades, así como por alcanzar la igualdad política. Y de igual modo lo lograron.




Pero, a mediados del mismo siglo, señala Crespo, cierto sector del feminismo se radicalizó pidiendo la equiparación la igualdad funcional de los sexos, que no necesariamente debe ir unido a los mismos derechos jurídicos y sociales entre hombre y mujeres.




La experta discrepa con la filósofa existencialista Simone de Beauvoir, quien equiparaba el derecho de la maternidad a una trampa o una artimaña utilizada por los varones para quitar independencia a sus esposas, despojando a la mujer de la naturaleza de su función materna, y empujándola a las relaciones lésbicas, la práctica del aborto y el traspaso de la educación de los hijos a la sociedad para nivelarse con el hombre.




Como respuesta, Crespo ofrece su lista.




5 cualidades de la mujer católica por los beneficios que aportan a la sociedad:




1. Es transmisora de vida: Acoger en el seno materno, gestar la vida y dar a luz son funciones exclusivas de la mujer. Y si solo en esto consistiera su misión, sería ya bastante. Sin embargo, su aporte va más allá de lo que, por naturaleza, le es exclusivo.




2. Llama al hombre a ejercer la paternidad: La mujer es quien incorpora al varón a la paternidad. Desde los primeros días de ser concebido, la madre le presenta al padre a su hijo, a un nivel celular, dice la Dra. Natalia López Moratalla. Y luego, la mujer es quien va mostrando al hombre quién es su hijo y lo ayuda a comprender los procesos del crecimiento infantil y adolescente.




»¡Con qué frecuencia los hijos acuden a sus madres para pedir interceder ante el padre! Ella es capaz de ver las situaciones con realismo e intuición a la vez, y de mantenerse próxima a las necesidades de uno y de otro.




3. Su presencia es insustituible: Especialmente los primeros años de vida del hijo, las neurociencias nos dicen que “la corteza cerebral no crece automáticamente, sino según la estimulación que recibe mientras está en su período de crecimiento principal, en los primero años y cuando está en manos de su madre.




»Muchos estudios demuestran que mientras más horas pasa un hijo con su madre, más elevado será su coeficiente intelectual… También se descubre que los lóbulos cortico-límbicos se desarrollan únicamente como respuesta a la estimulación de la madre. El sistema límbico es esa parte del cerebro que gobierna el sentido de sí mismo, las emociones, el autocontrol, la compasión… La estimulación del sistema límbico comienza con la mirada mutua de la madre y el bebé”.




4. Es formadora de la persona humana: La mujer posibilita a los hijos el ingreso al mundo afectivo pues es la primera referencia de amor y acogida; y en el transcurso de la vida de cada hijo lo forma en los valores humanos y cristianos, enseñándole las normas de la convivencia social.




5. Artesana de la paz para el mundo: La madre trabaja con delicadeza y al detalle la conducta y el carácter de los hijos –a veces incluso de su esposo–, para desterrar los egoísmos y el orgullo que pueden anidar en sus corazones.




»Es creadora de una cultura de respeto y diálogo desde el interior de la familia, y está dotada de una gran capacidad para humanizar el mundo laboral. La mujer, cuando descubre que su vocación es al amor y se encuentra con el modelo de humanidad que le ofrece Cristo, se convierte en una verdadera artesana de la paz.







17:49

Miedo me dan a veces los obispos cuando hablan de cuestiones que no son de su estricta competencia. No es que yo les niegue el derecho a opinar como cualquier hijo de vecino de lo que tengan por conveniente, pero siempre temo que pisando huertos ajenos no metan la patita hasta el corvejón. Les quiero demasiado para que no me duelan sus resbalones seculares.

Ahora la Comisión Episcopal de Pastoral Social que preside el bueno de don Juan José Omella, obispo de Calahorra Logroño-La Calzada y no sé si otras parcelas más, anda preparando un documento sobre la crisis económica y, como consecuencia, el paro laboral. Sólo de pensar lo que puedan decir me echo a temblar.




La crisis económica, y su corolario el desempleo, es una cuestión demasiado compleja y técnica para que se quiera despachar, terciando en el debate, con cuatro frases barrocas, sentimentales y buenistas. Eso ya lo hacen los políticos con su demagogia de barraca de feria, tanto mayor cuanto más a la izquierda se sitúan. Pero yo no creo que los obispos quieran imitar o competir en despropósitos con los aprendices de Lenín y sus bolcheviques.




Este es un asunto muy grave en el que los economistas serios y documentados tienen mucho que decir. ¿Se asesoran los obispos de los profesionales de la ciencia economía? Porque este es un asunto básicamente científico, que no se puede afrontar con recetas de aficionados. Si quisiéramos atajar una enfermedad o epidemia como el ébola tan de actualidad, no acudiríamos a curanderos, sino a médicos cuanto más experimentados mejor.




En España hay muchos excelentes economistas afines a la Iglesia, que estarían encantados, pienso yo, en colaborar con los obispos en temas económicos y sociales. ¿Hacen falta nombres? Pues ahí van unos cuantos cuyos títulos y méritos profesionales omito por ser de sobra reconocidos: Juan Velarde, José Tomás Raga, José Ramón Pin Arboledas, Javier Morillas, Rafael Pampillón y un larguísimo etcétera que me ahorro el citarlos.




Hay sujetos que ante cualquier cuestión o problema civil siempre quieren que los obispos hablen, que se “mojen”. Y digo yo, ¿para qué, para que resbalen en el suelo encharcado y se rompan la crisma? Este es un asunto muy viejo de quienes no se atreven a opinar por sí mismos y quieren que los obispos les saquen las castañas del fuego, siempre que la opinión pública de las mitras pueda coincidir con la suya.




En mis tiempo de enredador político-sindical ya había quienes decían estas cosas para ampararse o apoyarse en algún cayado episcopal a fin de levantar un poquito –muy poquito- la voz en defensa de las libertades que había suprimido el régimen aquel. A mí, esta actitud siempre me pareció desleal con la Iglesia. Si realmente estos tales tenían algo que decir, que lo dijeran por sí mismos en virtud de su condición de ciudadanos, aunque tuviéramos muchas limitaciones. Siempre había formas de enseñar la patita. Claro, te arriesgabas, si lo sabía yo, que bien lo sufrí.




Pero el mundo seglar es cosa de seglares. Sin impedimento de que la jerarquía pueda analizarlo y juzgarlo desde una óptica moral en función de su misión pastoral. Ahora bien, cuidando mucho lo que dice para no mear fuera del tiesto. Que es lo que ocurre con más frecuencia de la necesaria por falta del pertinente asesoramiento.







17:49





Nos sorprendemos llamándonos hermanos. Nos puede causar cierta extrañeza o gracia, porque estamos acostumbrados a ir a lo nuestro, sin corresponsabilizarnos de los demás. Sin embargo sí tenemos claro que somos y queremos ser hijos de Dios, aunque sea de forma adoptiva, por eso de la dignidad e igualdad. Pero lo cierto es que hay más que una urgente llamada a mayor caridad y fraternidad con los demás. No nos hacemos a nosotros mismos. No se nos pidió permiso para que existiéramos y naciéramos. Tampoco para la hora de nuestra muerte. Somos, por naturaleza, dependientes, necesitados, contingentes, y por tanto mendigos. Somos suyos.






Al madurar, normalmente, aunque sólo sea por edad, los hijos se van de casa buscando mayor formación y trabajo. Pero en este caso, respecto de Dios, más que hijos, al deberle la vida y el destino, al ser tan dependientes, somos suyos. Es bueno saberlo, ser conscientes y mejor aún reconocerlo, vivirlo y peguntarnos: ¿Cómo vivir de acuerdo a nuestra realidad, ser, identidad? ¿Cómo superar las quejas, los prejuicios y el desamor diario?




Hoy en el Evangelio Jesús nos responde indicándonos lo principal: necesitamos a Dios y a los demás para ser nosotros mismos. Si Dios no llena todo nuestro corazón, toda nuestra alma y todo nuestro ser, es decir, si al prójimo no le queremos como a nosotros mismos, nuestra humanidad se aísla, no reconoce su origen, no encuentra el camino de su destino, se pierde, no se realiza. Si no nos amamos a nosotros mismos como Dios nos ama, ¿cómo vamos a poder amar al prójimo?




Dios no nos ha abandonado a nuestra suerte sin indicarnos un método, una compañía en la cual podamos decir “yo”, en la que pedir y vivir su Presencia que nos hace. Le importamos a Dios tanto que se ha hecho uno de nosotros. Y no sólo nos ha hecho semejantes a Él, sino que nos ha dicho que el mandamiento de amarnos entre nosotros es semejante al de amarle a Él. Y que si no nos queremos no podemos decir que le amemos a Él. La compañía que nos ha dado para reconocerle, para volver a Él, para vivir su Presencia, es Su Pueblo, es la Iglesia. ¿Cómo nos da por decir que somos cristianos si no hacemos caso a Cristo, la Palabra de Dios hecha carne, sabiendo que lo que hacemos, o no, a los demás se lo hacemos, o no, a Él mismo?




Vivir intensamente la realidad, revivir la experiencia de Cristo es hacer memoria de Él, descubrirle presente en el otro, y presentado de muchas maneras en las distintas circunstancias de la vida como interpelación a nuestra fe, voluntad e identidad. Se trata de comprender cómo nos llama Dios, concretando nuestro seguimiento dando respuesta al que tenemos al lado, en nuestra propia familia, con los amigos, en el trabajo...




Reconociendo nuestra dependencia de Dios y de los demás, donde Él está presente, podemos estar en condiciones de nacer y conocer de nuevo: corregir nuestros prejuicios o juicios apresurados, confiar más, reconciliarnos de verdad, vivir más en paz, y por tanto, ser auténticos, verdaderos y felices.




Salimos ganando amando, obedeciendo,… siguiendo a Cristo. No perdemos nada dándole nuestro corazón, nuestra alma y todo nuestro ser, porque nos lo da todo: Su Misericordia, Su Presencia, la salvación, cada día. Podemos ser auténticamente nosotros mismos, en plenitud de libertad, responsabilidad y conciencia. El encuentro con Él hace surgir en nosotros una esperanza que ya no decae; un deseo infatigable por todo lo bello, bueno y verdadero; un conocer, vivir, experimentar nuevo y auténtico, es decir, el desarrollo de nuestra personalidad de hijos de Dios, para lo que hemos sido llamados por Él a la vida.




Somos sus amigos si hacemos lo que Él hoy nos pide, porque sabemos de quién nos hemos fiado y que es para nuestro bien. Él da la gracia para seguirle. Y, por muy incoherentes e hipócritas que nos veamos a Él le basta que nos levantemos una y otra vez, que le expresemos nuestro amor y confianza en Su Misericordia, porque Él nos ha llamado y en cada instante nos da la oportunidad de cambiar, confiando en nosotros como Buen Padre, Maestro y Guía que es.







10:15

El Papa ha propuesto encontrar el rostro de Dios en los más frágiles, pequeños e indefensos en vez de hacer uso de «leyes y preceptos» durante el Ángelus de este domingo.

Asomado a la ventana de su estudio privado, en el Palacio Apostólico Vaticano el Papa ha afirmado que ante «los prefectos y prescripciones- las leyes de ayer y hoy» Jesús invita a buscar el rostro de Dios en los más débiles porque no se puede separar «la vida religiosa del servicio a los demás».




«No nos da dos fórmulas o dos prefectos sino dos rostros, es más uno solo: el de Dios que se refleja en tantos rostros, en el rostro de cada hermano, especialmente del más pequeño, más frágil e indefenso está presente la imagen misma de Dios», ha expresado.




Ante miles de fieles reunidos en la plaza de San Pedro el Papa ha inquirido: «¿Somos capaces de reconocer en él el rostro de Dios?». Por otro lado, ha comentado que «el amor es la medida de la fe y la fe es el alma del amor» al tiempo que ha recordado la Encíclica de Benedicto XVI «Dios es amor» para subrayar que el amor a Dios y a los demás son «inseparables y complementarios».Durante su catequesis, ha explicado que la Ley divina se resume en «el amor a Dios y al próximo». Ha relatado que es primer mandamiento «no porque esté en la cima del elenco de los mandamientos», ya que Jesús lo pone en el centro y no en lo alto «porque es el corazón desde donde debe partir y adonde debe volver». Así ha expresado que para ser santos hay que preocuparse de los más débiles «el extranjero, el huérfano o la viuda» como recoge el Antiguo Testamento.




En este sentido, ha recordado que no se puede dividir la oración, los sacramentos, o el encuentro con Dios «de la escucha al otro, de la cercanía a su vida y a sus heridas». «No se puede amar a Dios sin amar a los demás y no se puede amar a los demás sin amar a Dios», ha exclamado.




Palabras del Santo Padre antes del rezo del Ángelus:




¡Queridos hermanos y hermanas buenos días!




El Evangelio de hoy nos recuerda que toda la Ley divina se resume en el amor por Dios y por el prójimo. El Evangelista Mateo cuenta que algunos fariseos se pusieron de acuerdo para probar a Jesús (cfr 22,34-35). Uno de ellos, un doctor de la ley, le dirige esta pregunta : «Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la Ley?»(v. 36). Jesús, citando el Libro del Deuteronomio, responde: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu. Este es el más grande y el primer mandamiento» (vv. 37-38). Habría podido detenerse aquí. En cambio Jesús agrega algo que no había sido preguntado por el doctor de la ley. De hecho dice: «El segundo es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo» (v. 39). Este segundo mandamiento tampoco lo inventa Jesús, sino que lo retoma del Libro del Levítico. Su novedad consiste justamente en el juntar estos dos mandamientos – el amor por Dios y el amor por el prójimo – revelando que son inseparables y complementarios, son las dos caras de una misma medalla. No se puede amar a Dios sin amar al prójimo y no se puede amar al prójimo sin amar a Dios. El Papa Benedicto nos ha dejado un bellísimo comentario sobre este tema en su primera Encíclica Deus caritas est (nn. 16-18).




En efecto, la señal visible que el cristiano puede mostrar para testimoniar el amor de Dios al mundo y a los demás, a su familia, es el amor por los hermanos. El mandamiento del amor a Dios y al prójimo es el primero no porque está encima del elenco de los mandamientos. Jesús no lo coloca en el vértice, sino al centro, porque es el corazón desde el cual debe partir todo y hacia donde todo debe regresar y servir de referencia.




Ya en el Antiguo Testamento la exigencia de ser santos, a imagen de Dios que es santo, comprendía también el deber de ocuparse de las personas más débiles como el forastero, el huérfano, la viuda (cfr Es 22,20-26). Jesús lleva a cumplimento esta ley de alianza, Él que une en sí mismo, en su carne, la divinidad y la humanidad, en un único misterio de amor.




A este punto, a la luz de esta palabra de Jesús, el amor es la medida de la fe, y la fe es el alma del amor. No podemos separar más la vida religiosa, de piedad, del servicio a los hermanos, de aquellos hermanos concretos que encontramos. No podemos dividir más la oración, el encuentro con Dios en los Sacramentos, de la escucha del otro, de la cercanía a su vida, especialmente a sus heridas. Acuérdense de esto: el amor es la medida de la fe. Tú ¿cuánto amas? Cada uno se responda ¿Cómo es tu fe? Mi fe es como yo amo. Y la fe es el alma del amor.




En medio de la densa selva de preceptos y prescripciones – de los legalismos de ayer y de hoy – Jesús abre un claro que permite ver dos rostros: el rostro del Padre y aquel del hermano. No nos entrega dos fórmulas o dos preceptos: no son preceptos y fórmulas; nos entrega dos rostros, es más un solo rostro, aquel de Dios que se refleja en tantos rostros, porque en el rostro de cada hermano, especialmente el más pequeño, frágil, indefenso y necesitado está presente la imagen misma de Dios. Y deberiamos preguntarnos, cuando encontramos a uno de estos hermanos, si somos capaces de reconocer en él el rostro de Cristo: ¿somos capaces de esto?




De esta forma Jesús ofrece a cada hombre el criterio fundamental sobre el cual edificar la propia vida. Pero sobre todo Él nos dona el Espíritu Santo, que nos permite amar a Dios y al prójimo como Él, con corazón libre y generoso. Por intercesión de María, nuestra Madre, abrámonos para acoger este don de amor, para caminar siempre en esta ley de los dos rostros, que son un solo rostro: la ley del amor.




(Traducción del italiano, Raúl Cabrera - Radio Vaticano)




Saludos del Santo Padre después de la Oración Mariana:




Queridos hermanos y hermanas,




Ayer, en São Paulo en Brasil, ha sido proclamada Beata la Madre Assunta Marchetti, nacida en Italia, co-fundadora de las Hermanas Misioneras de San Carlos Borromeo – Scalabrinianas. Era una hermana ejemplar en el servicio a los huérfanos de los emigrantes italianos; ella veía a Jesús presente en los pobres, en los huérfanos, en los enfermos, en los emigrantes. Demos gracias al Señor por esta mujer, modelo de incansable trabajo misionero y de valerosa dedición en el servicio a la caridad. Este es un llamado, sobre todo la confirmación de lo que hemos dicho antes, acerca de buscar el rostro de Dios en el hermano y la hermana necesitados.




Saludo con afecto a todos los peregrinos provenientes de Italia y de los diferentes Países, iniciando por los devotos de la Virgen del Mar, de Bova Marina, en Reggio Calabria. Recibo con alegría a los fieles de Lugana en Sirmione, Usini, Portobuffolê, Arteselle, Latina e Guidonia; como también a aquellos de Losanna en Suiza, Marsella en Francia. Dirijo un saludo especial a la comunidad peruana de Roma, aquí presente con la sagrada Imagen, que veo del Señor de los Milagros. También saludo a los peregrinos de Schoenstatt, estoy viendo desde aquí la imagen de la Madre.




Les agradezco a todos y los saludo con afecto.




Por favor, no se olviden de rezar por mí. Les deseo buen domingo y buen almuerzo. ¡Hasta la vista!




(Renato Martinez – Radio Vaticano)







19:27

A los católicos se nos pidió que hiciéramos lío, pero de momento sólo han conseguido que nos liemos; y un cachondo podría añadir incluso (y no le faltaría razón) que nos han hecho la picha un lío. En la relación del sínodo sobre la familia y otras finas hierbas se leen perogrulladas y sofismas de este jaez: «Las personas homosexuales tienen dones y cualidades para ofrecer a la comunidad cristiana». Para descubrir la naturaleza a la vez perogrullesca y sofística de la afirmación, basta sustituir «homosexuales» por «gordas», «negras», «rubias», «dedicadas al cultivo del champiñón» o «con úlcera gástrica»; cualquier epíteto o sintagma, en fin, que complemente al sustantivo «personas» sirve, de donde se desprende que cualquier persona puede tener (¡para dar y tomar!) dones y cualidades muy provechosos para la comunidad cristiana; y muy especialmente para sus obispos, que antaño tenían visión de águila (como su etimología indica), pero que hogaño parecen cegatos como topos, o tal vez sea que estén lanzando patéticos guiños de puta vieja a la corrección política. A esto, en el lenguaje del Apocalipsis, se le llama fornicar con los reyes de la tierra; en lenguaje evangélico, dar al César lo que es de Dios; y, en román paladino, rendir pleitesía al mundo.

Puesto que todas las personas, como criaturas de Dios, tienen dones y cualidades valiosos, ¿a qué se debe esa mención especial a los homosexuales? ¿Acaso se insinúa que, por el hecho de serlo, son personas más dotadas y cualificadas que el resto de los mortales? ¿Se pretende afirmar que, por ser homosexual, una persona se libra de ser envidiosa, soberbia, vulgar, aburrida, soplagaitas o tonta del culo? Una frase tan perogrullesca y sofística, tan meliflua y delicuescente, sólo revela un afán majadero, como de gozquecillo que menea el rabo, por halagar servilmente la mentalidad de la época, por ofrendar incienso al César; y, además, elude de forma blandulosa y pusilánime la llamada a la conversión de Cristo, que sin duda descubrió cualidades y dones valiosísimos en la mujer adúltera, a la que sin embargo dijo: «No peques más».




Pero, ¡vaya si hay homosexuales llenos de dones y cualidades! Por la pluma de algunos habla el Espíritu Santo; y convendría que los obispos, en lugar de leer mamarrachadas kasperosas, se dedicaran a leer a estos homosexuales egregios, para liberarse de la degradante esclavitud de la corrección política. Pier Paolo Pasolini, por ejemplo, en sus Escritos corsarios, se revuelve contra los cínicos y los moderaditos que han pretendido adulterar el sentido radical de la célebre frase evangélica «Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios»: «Porque lo que Cristo quería decir no podía ser, de ningún modo, “complácelos a ambos, no te busques problemas, concilia los aspectos prácticos de la vida social con tu vida religiosa, procura nadar y guardar la ropa estando a bien con los dos, etcétera”». También podrían leer estos obispos del sínodo aquel pasaje sublime del De profundis en que un Oscar Wilde arrepentido de sus pecados pretéritos afirma: «Claro está que el pecador ha de arrepentirse. Pero, ¿por qué? Sencillamente porque de otro modo no podría comprender lo que ha hecho. El momento del arrepentimiento es el momento de la iniciación. Todavía más: es el medio por el que uno altera su pasado. Los griegos lo tuvieron por imposible. A menudo dicen en sus aforismos: “Ni los dioses pueden alterar el pasado”. Cristo demostró que el pecador más vulgar podía hacerlo. Que era justo lo que podía hacer».




Pasolini y Wilde: dos homosexuales llenos del don divino de decir verdades como puños. Algunos liantes con solideo deberían aprender de ellos.







17:44

Nuestra sociedad nos prepara para el oficio más sencillo, pero, para el trabajo más complicado de la tierra, que es la convivencia en pareja y la educación de los hijos, la mayoría de nosotros acudimos sin ningún tipo de preparación.

Es más, la mayoría de nosotros emprende esta aventura con una mochila repleta de expectativas falsas, creencias irracionales y mitos y falacias que no se corresponden con la realidad.




Si se ofreciera a las parejas un manual de instrucciones y un curso prematrimonial apropiado, la tasa de divorcios, y consecuentemente el sufrimiento humano que acarrea para la pareja y los hijos, se verían considerablemente reducidos.




Tendemos a idealizar la relación de pareja, pero nadie se libra de las verdades que vamos a mencionar y cuando se presentan, es frecuente creer que algo marcha mal entre nosotros, nuestra pareja, o nuestra relación y si no estamos preparados puede dar al traste con nuestra relación. Es importante conocer de antemano todo aquello que puede ocurrir y que es perfectamente “normal”. De no hacerlo podemos magnificar, pensar que sólo nos pasa a nosotros y terminar convirtiendo en grandes problemas lo que son realidades a aceptar, sin renunciar a actuar para resolver aquello que esté en nuestra mano. En caso contrario se puede desencadenar una espiral de distanciamiento y ruptura que acabe en divorcio.




Aquí hay algunas verdades que nadie te dice sobre la vida en pareja, un mini-manual que te puede ayudar a entender lo que es normal y, ¡hasta necesario!, para que una relación prospere.




1. A amar y a convivir se aprende.



Nadie nace sabiendo. Necesitamos aprender a pensar en hacer feliz al otro en vez de medir lo que el otro hace por ti, a renovar la ilusión, a comunicarnos sin herir sus sentimientos, a dialogar, a negociar, a gestionar de forma constructiva nuestras emociones. Pero tampoco nos lo enseñan, a pesar de ser más importante para nuestra felicidad que las matemáticas o la asignatura que creas más relevante. Debería ser una asignatura obligada en el currículum académico.




En lugar de incluirlo en el aprendizaje da habilidades para la vida, la única información que recibimos es la que nos proporcionan la televisión y medios de comunicación, con su dosis de sexo deshumanizado, infidelidades y todo tipo de mitos y falacias acerca de lo que es el auténtico y generoso amor.




2. No confundas el verdadero amor con la pasión y la locura transitoria inicial. “Estar enamorado es una etapa de la relación que no dura para siempre”.



Estos fuegos duran entre dos y cuatro años. Las personas que sólo desean vivir este tipo de relación, se ven obligados a estar cambiando constantemente de pareja, experimentando con cada ruptura el dolor que conlleva y los periodos de soledad no deseada hasta que vuelve a aparecer una nueva pareja en el horizonte.




3. El amor crece con el tiempo y con esfuerzo.



Aprende a construir y mantener un amor. Compartimos la falsa creencia que si las cosas marchan bien es que estamos enamorados y si tenemos dificultades significa que no lo estamos; Otro error es creer que el amor es cuantificable y que siempre hay que tener el máximo y que toda la vida va a durar el amor o la pasión inicial.




La realidad es que el verdadero amor crece con el tiempo y con esfuerzo. Sí,¡¡con esfuerzo!!, aunque suene poco espontaneo y natural, ¡¡¡es así!!!. Tu relación de pareja es como un jardín que requiere atención y cuidado, y si lo abonas, lo riegas y arrancas las malas hierbas, florecerá durante toda la vida. En cuanto dejas de hacerlo tu relación puede empezar a agostarse.




4. No esperes que tu pareja satisfaga todas tus necesidades.



La única persona capaz de hacerte feliz y llenar tu vida eres tú mismo. No pretendas que el otro lo haga por ti. Y sólo si eres capaz, de satisfacer tus necesidades y vivir una vida plena, serás capaz de hacerle feliz al otro. Tu pareja también es el único responsable en lo que a su felicidad y a su vida concierne.




5. No siempre y en todo momento te vas a sentir atraído por tu pareja.



Aunque sabemos esto intelectualmente, cuando la falta de atracción aparece en el matrimonio, y va a aparecer seguro en un momento u otro, la gente piensa que ya se ha acabado. Los medios de comunicación nos bombardean constantemente con mitos y falacias acerca de lo que es el amor y la mayoría de la gente no tiene otra fuente de información. Una de las falacias más frecuentes que nos transmiten es que si no te siente tremendamente atraído por tu pareja, significa que estás con la persona equivocada.




La convivencia hace que veamos a nuestra pareja en situaciones muy diferentes – desde atractivamente vestida para un evento especial hasta desaliñada y con mala cara cuando se encuentra enferma. Incluso en el transcurso de un día o una hora, la atracción puede fluctuar, y eso es completamente normal. Saber esto puede ahorrarte mucha ansiedad innecesaria y ayudarte a normalizar y no alarmarte cuando no experimentas el momento más álgido de la atracción.Tu pareja no te va a gustar en todo momento y en toda situación y tú no le vas a gustar siempre.




Incluso habrá momentos en que tu pareja te ponga nervios@. No soportes sus bromas, su forma de reír. Esto es completamente normal entre los seres humanos cuando pasamos mucho tiempo con la misma persona. Aceptamos que esto sea así con nuestros amigos y nuestra familia, pero pretendemos que nuestra pareja nos debe de encantar en todo momento.




6. Los periodos de desamor forman parte del verdadero amor.



Una falacia muy frecuente es pensar: “Nos conocemos, nos enamoramos, y así viviremos felices para siempre.” Este modelo nos oculta una parte esencial: el desamor. Como uno de mis clientes me decía “Tuve que experimentar el desamor para aprender qué el auténtico amor abarca ambas cosas.” Esto es algo que nadie nos lo cuenta.




Y si no experimentas en estos momentos una etapa de enamoramiento, no significa que todo se ha terminado. Significa que puedes dedicar tiempo y energía a mejorar vuestra relación: compartir intereses, hacer cosas que os gustan juntos, viajar, hablar entre vosotros (siempre que sepáis hablar entre vosotros sin heriros, para lo cual es necesario ser hábil en habilidades de comunicación) para hacerle florecer de nuevo vuestra relación.




Incluso, si no experimentas una gran pasión, no significa que tu relación esté agotada o condenada al fracaso. Algunas personas lo experimentan con más frecuencia que otras, y no hay absolutamente ninguna correlación entre experimentar una etapa de enamoramiento y el éxito de una relación.




7. Ten presente que vais a atravesar alguna crisis, pero que puede ayudaros a crecer y fortaleceros como pareja.



Saberlo es la mejor forma de prepararse para ello, de que no te coja desprevenido. Forma parte de la vida. No pienses que todo se ha terminado, es el momento de poner a prueba vuestro amor y vuestras fortalezas.




8. No esperes a sentir para hacer. Primero viene el comportamiento y luego la emoción.



Lo que se no se utiliza se pierde pero no esperes a sentir deseo o afecto para implicarte en relaciones íntimas con tu pareja o para expresarle tu amor. Empieza a practicar ambas cosas y tu amor y tu anhelo por el otro crecerán como la espuma.




Hay momentos en que el estrés del trabajo y de la vida cotidiana, el cuidado de los niños pequeños o el cansancio emocional derivado de la educación de los hijos adolescentes ahogan ambos sentimientos. Pero no los dejes morir, busca espacios de encuentros, escapadas juntos y formas de reavivar ambas cosas.




9. El sexo es un acto sagrado de dar y recibir.



La falta de una adecuada educación emocional y sexual es otra carencia de nuestro currículum. Aprendemos de los medios de comunicación, los compañeros, y ahora, cada vez más, de la pornografía, que el sexo es algo que se utiliza para obtener la propia satisfacción, la aprobación o la seguridad. La sexualidad sana no es ninguna de esas cosas. El sexo es una expresión de amor, un acto de conexión donde se practica el arte y habilidad de dar y recibir.




10. El matrimonio es un crisol diseñado para ayudarte a crecer.



El matrimonio no es “felices para siempre”, no es el final del camino, el lugar de descanso de la felicidad eterna. El matrimonio es uno de los caminos más desafiantes y gratificantes que podemos acometer los seres como humanos.




Es la oportunidad diaria de desarrollar la mejor versión de nosotros mismos, el amor, la generosidad, el sentido del humor, la inteligencia emocional, la compasión, el perdón… y muchas otras virtudes con las que no nacemos.




Tristemente tampoco nos lo enseñan, pero la gran noticia es ¡que las podemos aprender! y convertir así nuestra vida en una aventura apasionante. No renuncies a ello. Es la mejor forma de VIVIR. No te conformes con pasar por esta vida sobreviviendo dentro de la mediocridad.




11. Los modelos que has tenido para la convivencia en pareja influyen en tu forma de relacionarte en la misma.



Si tuviste la fortuna de crecer en un matrimonio saludable, es mucho más probable que hayas aprendido de forma natural los principios y acciones necesarias para el éxito del matrimonio.




Pero si fuiste testigo de un matrimonio caracterizado por las críticas, disputas, enfados, resentimiento, o mal trato físico y verbal tendrás que luchar para dejar atrás esos malos aprendizajes y hacerte con otros que te ayuden hacer de tu relación un éxito. No te desanimes. Todo es posible. No eres el único. Mucha gente como tú se enriquece cada día aprendiendo y mejorando.




No es un trabajo fácil, pero sólo porque exige esfuerzo no significa que estás con la persona equivocada.




12. La vida con los niños pequeños es muy agotadora y con los adolescentes muy estresante.



Tener hijos es una de las cosas más maravillosas que puedes hacer. Es una inversión para el futuro. Pero, ¡¡¡hay que saberlo!!! es una fuente de estrés y desavenencias incluso en el mejor de los matrimonios.




Resulta un pequeño milagro que las parejas jóvenes sobrevivan, hoy día, a la crianza, debido a las exigencias de tiempo y esfuerzo, al cansancio físico y emocional que genera, y las piruetas que hay que hacer para satisfacer las necesidades de la pareja.




Saber esto puede ayudarte a resistir estos años difíciles, mientras no te olvides que todo acaba pasando, y de lo importante que es encontrar el tiempo para cuidar vuestra relación como pareja.




Pertenecer a un grupo de matrimonios de apoyo y autoayuda o asistir a una Escuela de Padres puede ser un recurso maravilloso para aprender cómo otros afrontan los mismos problemas, para normalizar lo que os ocurre y ver que no estáis solos.




13. En algún momento de tu vida matrimonial va a aparecer otra persona por la que te sientas atraid@.



A la mayoría de la gente le ocurre. ¡Deberían advertírnoslo! Y cuando ocurra no pienses que es que tu matrimonio falla o te has equivocado de persona. Simplemente te has sentido atraído por otra persona, lo que demuestra que estás vivo y eres un ser humano.




Existe un peligro de que esto suceda con personas que tratamos habitualmente (compañeros de trabajo o de alguna otra actividad). Cuando notes que esto acontece, no te dejes arrastras por esa nueva persona, no abras una ventana y dejes que se cuele (no le cuentes tus problemas, limítate a las relaciones profesionales y si es necesario frecuéntala menos, dedica tiempo a tu pareja y renovar vuestra relación), levanta un muro, si no cuando menos te lo esperes te sentirás atrapad@. No te engañes pensando que tú lo controlas, no pienses que como tienes una buena relación, no va a pasar. Ocurre a pesar de tener un buen matrimonio.




Pero si sigues cultivando una relación con esa persona, sin darte cuenta pasará a ser el foco prioritario de tu interés y tu pareja de siempre perderá puntos.




Después de leer todo esto pensarás que ¡¡¡a ver quién es el guapo que se casa!!!. Si las mariposas en el estómago no duran para siempre, si además tener una buena relación exige esfuerzo y trabajo, si los hijos te cansan física y emocionalmente, entonces… ¿qué gano?




Puedes ganar muchas cosas. ¿Sabías que la gente casada es más feliz, vive más tiempo, tiene menos enfermedades y envejece mejor que la gente soltera, viuda o separada?




Además, según las investigaciones, estas ventajas son propias del matrimonio. Cohabitar, parece ser que no produce los mismos resultados. En algunos casos la convivencia no va unida a un compromiso, lo que puede significar “nadar y guardar la ropa”.




El compromiso parece importante. Cuando aparecen las crisis, es más probable que se traten de solucionar. Y no descartar la convivencia con esa pareja por la mera aparición de problemas.




En la simple cohabitación, es frecuente que ante la aparición de problemas “normales” en cualquier relación, se interprete como que la relación no funciona y se rescinda la convivencia.




Todas estas cosas de las que hemos hablado, seguramente te van a ocurrir en algún momento.




Y no son indicativas de que te has equivocado de pareja o que tú matrimonio no funciona.




Son experiencias normales. Aprovéchalas para invertir en mejorar, regar, abonar tu relación, aprender de las dificultades y crecer con las crisis como persona y cómo pareja.




Pero si ves que solo no puedes, acude y pide ayuda a un buen consejero matrimonial.




Más información: www.carmenserrat.com







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