Un truco eficaz para educar a tus hijos

La imitación constituye una poderosa herramienta de aprendizaje. El cerebro humano está habilitado con diferentes mecanismos que nos permiten imitar acciones.

Los bebés son capaces de reproducir expresiones faciales y, en el caso de los adultos, también se imitan conductas básicas. 

Parece que estamos hechos para sentir lo que sienten los demás, para empatizar con ellos y entenderlos profundamente.

¿Qué ocurre en nuestro cerebro para que esto suceda? La respuesta está en las neuronas espejo.

Las neuronas espejo fueron descubiertas por el equipo del neurobiólogo Giaccomo Rizzolatti. Las neuronas espejo pueden definirse como un un grupo de neuronas que se activan tanto cuando realizamos una acción cuando vemos a otro realizarla.

En los seres humanos, las zonas principales que se mantienen activas durante la observación de las acciones ajenas son la parte posterior de la zona de y una región del lóbulo parietal inferior.

Estos circuitos parietofrontales integran la información sensorial y motora y trascienden el simple control de los movimientos.

La percepción y el reconocimiento de actos ajenos, la imitación o diferentes formas de comunicación no involucran sólo a nuestro cuerpo y a los objetos que lo rodean sino también al cuerpo de los demás.

El hecho de que nuestro cerebro reaccione igual, explica el aprendizaje por imitación, la emulación y también la empatía,  ya que vivimos la acción de otro como nuestra y nos ayuda a comprenderla.

Los seres humanos sabemos reconocer los gestos de otras personas, podemos identificar las emociones solo mirando a la cara de alguien. Podemos no conocer ni siquiera a ese alguien, pero eso no impide que hagamos hipótesis de cómo se siente y en que en muchas ocasiones acertemos.

Somos muy influenciables. Tanto que el estado de animo de los demás nos puede afectar, haciendo que nuestro humor cambie. Cuando alguien con quien trabajamos está triste y su rostro nos transmite esa tristeza, no solo somos capaces de saber que algo le pasa, sino que además nuestro ánimo puede verse afectado; y es que la empatía no solo nos permite conocer lo que el otro piensa, también nos permite ponernos en su lugar, con sus circunstancias.

Las neuronas espejo intervienen en nuestra vida en cada momento que entramos en contacto con los demás. Son la base de la empatía emocional. Tendemos a reír, llorar, sufrir, emocionarnos en general cada vez que vemos que quien esta frente a nosotros vive alguna emoción de manera intensa y definida.

Los seres humanos nacemos dotados de mecanismos que nos permiten imitar acciones. Los bebés, con apenas unos días de vida, son capaces de imitar expresiones faciales y, al cabo de unas semanas, ya pueden manifestar emociones básicas como la felicidad o el enfado. En el caso de los adultos también se imitan conductas básicas, aunque de forma más selectiva y con menos frecuencia, dado que los mecanismos inhibitorios del cerebro se encuentran en los lóbulos frontales y sabemos que no se desarrollan hasta las primeras etapas de la edad adulta. Todo esto sugiere que la imitación constituye una importante herramienta de aprendizaje.

El ambiente escolar y familiar son un contexto muy apropiado para el desarrollo de los valores utilizando las neuronas espejo como un aliado que facilite el aprendizaje de manera positiva. Por ello.

  • Muestra alegría y optimismo, para sembrar seguridad y serenidad en tus hijos.

  • Controla y evita tus emociones negativas para minimizar su impacto en los niños evitando influencias negativas en sus estado de animo.

  • Detecta las emociones de los pequeños y ayúdales a identificarlas y gestionarlas de la mejor manera posible. De este modo potencias la inteligencia emocional de tus hijos.

  • Acompaña la teoría sobre las emociones con demostraciones y permite a los niños que te imiten. Este consejo se puede aplicar en todo lo que queramos ensenas a los hijos (lavarse los dientes, recoger la habitación, saber agradecer etc.)

  • Fomenta la interacción de los niños con el mayor número de personas posible. Las neuronas espejo se activarán mucho más y potenciará el aprendizaje de habilidades sociales y empatía.

  • Enseña a los niños la importancia de prestar atención al lenguaje corporal de los demás. Las neuronas espejo son claves en el desarrollo de la empatía. Es un medio muy eficaz para aprender a identificar las propias emociones y las de los demás.

Si queremos tener hijos felices en lugar de hacer que el viento siempre sople a su favor hay que enseñarles también a navegar en tempestades. El lóbulo frontal es una zona realmente versátil que permite a los niños, desde los primeros anos de vida, tener la mejor respuesta en función de cada situación.

Los primeros años de vida son fundamentales. Cuando nace el bebé el cerebro pesa unos 350 gr. y en los dos primeros años de vida ha alcanzado el 75% del desarrollo que tendrá en la edad adulta y con 5 años de edad hasta el 90% del desarrollo cerebral.  Los primeros años de vida son fundamentales y en ellos se van a anclar y sentar las bases del aprendizaje.

Una buena contribución de los padres en la educación de los hijos consiste en saber estimularlos desde los primeros meses y anos de vida para crear un buen vinculo emocional que es aporte seguridad y la mejor base para gozar de un panorama rico de valores.









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