Los 130 niños venezolanos que no verán a sus padres en Navidad

Los venezolanos que emigraron con sus sueños en una maleta y la búsqueda de mejores condiciones de vida conformaron el primer barrio de criollos en Perú. “Todos los venezolanos que lleguen queremos que vengan acá para ayudarnos unos a otros”, dijo uno de ellos a un canal peruano de televisión.

Este viernes, muchos de esos padres esperaban a sus hijos para reunirse en Navidad. Con esfuerzo, se juntó el dinero para los pasajes pero en el aeropuerto de Maiquetía esperaba una sorpresa: el vuelo número 2100 con destino a Lima, nunca pudo llegar al aeropuerto Jorge Chávez  de Perú, porque las fuerzas de seguridad del gobierno venezolano, impidieron su salida y evitó que 130 niños  se reencontraran con sus padres que los esperaban. Algunos de ellos tienen enfermedades, síndromes como Down o autismo.

La excusa esgrimida por la policía política venezolana, Sebin, fue la supuesta irregularidad en 4 permisos de viaje, sin embargo, en lugar de impedir el viaje de esos 4 niños, arbitrariamente y pasando por encima de todas las leyes venezolanas, decidieron abortar el vuelo privado que había sufragado la Organización No Gubernamental, ONG, Unión venezolana en Perú, a través del programa #UnaLuzDeEsperanza.

Oscar Pérez, presidente de la ONG dijo: “Paren esta canallada, son niños, los niños son sagrados, déjenlos salir, no les pueden arrebatar sus ilusiones o amenazar con que los llevaran a un albergue, eso es cruel, el único delito nuestro es sonar con un mejor futuro”

Aunado al impedimento de salida de los niños, las autoridades y el Fiscal Primero del estado Vargas, David Gauna, efectuaron la retención de toda la delegación de la ONG, encabezada por la esposa de Oscar Pérez, Marta Molina y sus hijas Georgina Pérez y Osmay Pérez, así como del popular presentador peruano Andrés Hurtado, quien colaboró directamente con la ONG para la recolección de los recursos del viaje.

La mayoría de los venezolanos anclados en Perú señaló como una de las principales razones para huir del país, la fuerte crisis económica, política y social que vive la nación, además de agradecer a Perú por las oportunidades brindadas.

Los emigrantes que narraron su historia indicaron la importancia del emprendimiento para sobrevivir. Uno de estos ejemplos, es el de un hombre que decidió vender las populares “bombas” -un delicioso pan relleno con crema dulce muy consumido en Venezuela- quien explicó que en menos de 3 horas puede llegar a ganar 30 soles, que al cambio serían 91 mil bolívares aproximadamente, lo que equivale a menos de un dólar.

Los afectados han hecho un llamado a la comunidad internacional, y las instituciones responsables de la infancia mundial como la UNICEF a que se pronuncien y actúen para que dejen salir a estos niños en estado de vulnerabilidad.

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